Nacido el 25 de julio de 1948, a dos cuadras de la iglesia Catedral de Villavicencio, hoy alejado de los sinsabores de la política en Yopal, la promisoria capital del Casanare, el abogado Luis Gustavo Corozo Castro, nos cuenta un pedazo de su vida y su pasión por el ciclismo.
¿Practicó solo ciclismo?
No señor, cuando estaba joven cometí el error de jugar en diferentes deportes como el fútbol, el baloncesto y el voleibol, en todos me desempeñaba bien ,pero no hubo quien me orientará y encausará por una sola disciplina.
En el fútbol yo jugué con el equipo del Doce de Octubre, siendo juvenil me ascendía a las categorías mayores. Mis compañeros me decían ‘El príncipe estudiante’.
Me acuerdo mucho de ‘Brillantina’, yo a veces le digo ‘Vaselina’, de ‘Lucho’ Otero y del samario Cantillo, entre otros. Enfrente en varias ocasiones a Muros, Piratas y River.
¿Cómo llegó al ciclismo?
Siendo Personero de Villavicencio, me ofrecieron la presidencia de la Liga de Ciclismo del Meta, la cual yo acepté y donde permanecí durante siete años.
En mi niñez yo soñaba con estar en la caravana de Vuelta a Colombia.
¿Y lo consiguió?
Pues mi sueño se me hizo realidad, alcance a estar en varias ediciones. Incluso llegué a ocupar uno de los cargos más importantes de la época que era ser el Jefe de Alojamientos. Era un trabajo muy duro y complicado.
¿Estuvo al lado de Miguel Ángel Bermúdez?
Ciclísticamente fue un honor, haber trabajado con uno del hombre que le dio el despegue internacional a ciclismo colombiano junto a la empresa Pilas Varta, un gran patrocinador.
Yo lo acompañé en el proceso. Cuando fui como delegado del equipo de Colombia a la Coors Clasic, el me llamó luego para que lo apoyará en la labor de ser delegado adjunto en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles.
¿Usted también estuvo en Chile?
Esa fue una de las salidas internacionales que más recuerdo, porque en el año de 1982 quedamos campeones con Luis Alberto Rubiano. De esa época me acuerdo que llegó a trabajar a Chile Ricardo Ovalle como técnico del reconocido equipo Pilsener.
¿Qué cargo tuvo en la Fedeciclismo?
Durante tres periodos me desempeñé como revisor fiscal de la Federación Colombiana de Ciclismo y trabajé junto a Antonio Roldán Betancur, quien, luego sería gobernador de Antioquía, asesinado trágicamente.
¿Se vas a quedar en Yopal?
Lo estoy pensando, fuimos con mi esposa por seis meses y ya llevamos dos años. Casanare es una tierra muy hermosa y de mucho futuro.
Por ahora estoy en la grata tarea de promover mi libro ‘Justicia Impúdica’, donde narró todo que se vive en el mundo de la jurisprudencia.
¿Volvería al deporte?
Creo que sí, ya estoy pensionado, tengo algunos reales, tengo tiempo y muchas ganar de servirle al deporte,si me llaman a trabajar por las nuevas generaciones. Estoy listo.