



Hoy quienes asistieron al Estadio Bello Horizonte, nombre como aparece en la Ordenanza #1195 del 6 de diciembre del año pasado, se preparan para vivir otra fiesta en la capital de la república, cuando jueguen Millonarios vs. Atlético Nacional. Lo de anoche ya es historia.
Muchos aficionados que asistieron al remodelado escenario ubicado en la Villa Olímpica que ahora se llama Manuel Calle Lombana, fueron con la esperanza de ver clasificado a Llaneros, y con el palpito de ascender para que compita el próximo año en la Categoría A.
Esa experiencia ya la tuvimos con el desparecido Centauros, aún recuerdo las palabras del ‘Godo’ Céspedes (q.e.p.d), publicada en es entonces en el folleto que entregábamos en el estadio que dijo: “Estoy rogando a Dios que suba Centauros, para ver a mi Santafecito lindo”.
Y Centauros subió y fue impactante ver que cuando jugaba el Nacional, en estadio las tribunas se vestían de verde; cuando aparecía Millonarios, la gradería eran totalmente azul, y más aún cuando saltaba a la cancha el América de Cali, todo era color rojo.
Somos un departamento totalmente receptor de migrantes y así sentemos raíces, nuestras descendencias reciben información sobre el favoritismo de nuestros equipos preferidos.
Todos hablan, que se dinamiza la economía, se mueve el transporte, hay ocupación de hoteles, venta de camisetas, consumo de bebidas hidrantes y demás arandelas que se monta alrededor del fútbol. Pero no hablan mucho, que detrás de todo ese montaje vienen las famosas barras bravas, muy cuestionadas por sus andanzas por el todo el país.
Mientras que nuestro dirigentes, no socialicen este proyecto mancomunadamente, así este plagado de buenas intenciones, esto será un sueño cada año. Desde la aparición de Deportivo Meta con Omar Vaca Hernández, hemos pasado por Covisán con Rubén Darío Mendieta, Con Alianza Llanos dos veces subcampeón de la Copa Concasa de Ascenso, del Unión Meta, de Centauros con Omár López Robayo (q.e.p.d), y ahora con Llaneros, La media Colombia seguirá siendo el ‘patito feo’ de la Dimayor.
A propósito de la Dimayor, una pregunta: ¿Por qué programó los partidos, el de Tunja a las 6.00 de la tarde y el de Villavicencio a las 8.00 pm de la noche? ¿A quién favoreció esos horarios?
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