



Ha sido un camino muy difícil de recorrer, parece un sueño imposible, pero cuando uno se propone metas lo consigue. En el 2007 siendo gobernador Juan Manuel González, se dio a la tarea de impulsar la posibilidad de llevar a dos deportistas a los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Patrocinó los nombres de Natalia Sánchez Cárdenas (gimnasia) y Narlin Tatiana Mosquera (baloncesto).
Al final fue la gimnasta, quien por primera vez llevaba esta disciplina a una olimpiada. En el 2004, fue convocado el pesista granadino Ferney Manzano, excluido por una lesión a última hora.
En 2016 en Rio de Janeiro, vimos actuar al maratonista Andrés Ruiz Malaver y a la futbolista Ángela Corina Clavijo. En Tokio 2020, que por motivos del Covid, se cumplieron en el 2021, allí corrieron, Carlos Andrés Sanmartín y Jhon Alexander Castañeda, y pare de contar.
Vemos que no hay política seria que permita que tengamos deportistas de Alto Rendimiento. No hay control de calidad, ni tampoco seguimiento; estamos dejando escapar la materia prima.
Para la muestra un botón: En los Primeros Juegos Bolivarianos de la Juventud 2024, el único metense en la delegación Colombia, era Jaiber Gustavo Mora, judoca, quien ganó una medalla de oro, pero está inscrito en la Liga de Cundinamarca.
Una abulencia
Más de una persona de esta región se ‘tragó’ el cuento, de que el jugador Cristián Ríos, era nacido en San Martín y que tenía familia en esa población. Otros ociosos, afirmaban que había sido criado en Ciudad Porfía y que estuvo en Llaneros. Que orfandad tenemos en el fútbol.
La pregunta de rigor. ¿Cuántos jugadores metenses tuvimos en la Selección Mayores, subcampeona de la Copa América? ¿Por qué una región tan aislada del centro del país, con alto índice de pobreza, con menos recursos económicos, como lo es el departamento del Chocó, mostró a cinco jugadores en la Selección Colombia?
El único consuelo que no quedó de ese equipo, es que, Johan Mojica (vallecaucano) y Jhon Arias (chocoano) pasaron por Llaneros Fútbol Club. Llevamos 94 años jugando fútbol y todavía no conocemos algún jugador de nuestra tierra, que haya he estado en un combinado nacional de la máxima categoría.
Desamparados
Esa es la sensación que hemos podido captar en los últimos días de algunos dirigentes, que se sienten desahuciados, cansados de recorrer los despachos oficiales clamando un ayuda para sus deportistas.
Pero vamos a ser claro: ¿Dónde está el trabajo de algunos los técnicos, quienes se han entronizado bajo el patrocinio de los políticos o politiqueros de turno y que se han convertido en sus cuotas? Así den pírricos resultados.
Esa misma conducta lasciva, también le hemos encontramos en algunos dirigentes avasallados al mejor postor de turno, que detente el poder. Por eso nuestro deporte no ha podido dar un verdadero paso de renovación, porque nos encontramos con este muro de sumisión, que no permite que haya avances y se vean mejores resultados.
La cosecha Paralímpica
Este recorrido lo inicio el restrepense, Kennedy Jácome Manosalva (Paracycling) en el 2008 en Pekín. Tuvieron que transcurrir 12 años, para que un deportista de nuestra región volviera unos Juegos Paralímpicos.
En Tokio 2020, estuvo la portogaitanense, María Mónica Daza Guzmán, hoy ella se alista para estar en Paris 2024, junto a su compañero de equipo en arquería, Héctor Julio Ramírez.
En este paño de lágrimas olímpicas. Hay otro aliciente, es que, en este evento, el paraatletismo metense tendrá dos cuotas. Allí en esta justa parisina, tendremos a Xiomara Saldarriaga Hernández y Giovanni Andrés Malambo Rachez. Todos ellos, son nuestras únicas esperanzas.
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